Ah...tu risa estallando los cristales
de mi alma agostada
de tantos soliloquios...
Déjame intentar una vez
únicamente
columpiar tu tristeza
en este inicio de sonrisa,
entibiando tus límites
mas inhóspitos
desprovistos de las mieles...
Déjame con mis alas
llegar a tu desierto
y poblarlo de versos
y de besos.
Permíteme robarte
el ocaso y convertirlo en una tajada
de luz para tus ojos.
miércoles, 9 de junio de 2010
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